El CAI en residencias afecta a ancianos y visitasLa calidad del aire en las residencias pertenece a la categoría IDA2, según el Reglamento de Instalaciones Térmicas. En este tipo de edificios es necesario que exista una buena calidad del ambiente interior porque las personas mayores son un sector de la población más vulnerables a los agentes maliciosos.

La edad y las enfermedades (cardiovasculares, problemas respiratorios) son factores que hacen que los ancianos sean más propensos a verse afectados negativamente por agentes contaminantes presentes en la calidad de los ambientes de las residencias. También van a influir el estilo de vida de esas personas, la alimentación, la predisposición genética, etc. Sin embargo, todas esas circunstancias individuales que pueden hacer a las personas más susceptibles, pueden reducirse con un control de calidad del aire de las residencias mediante análisis, pruebas y regulaciones. Los profesionales en CAI de ACTUALIA pueden mejorar la calidad del aire en las residencias para proporcionar a los usuarios un mayor confort, además de beneficiar su salud y cumplir con la legislación vigente.

 

Factores de la calidad del aire en las residencias

La calidad del ambiente en las residencias se ve afectada por contaminantes propios del aire interior como el polvo, partículas en suspensión, CO2, CO, N0x, COVS, bacterias, hongos, virus, además de la contaminación proveniente del exterior. Sin embargo, las residencias  necesitan un especial mantenimiento de las instalaciones y ambiente (renovación del aire) debido a las siguientes causas:

  • Los ancianos pasan prácticamente la totalidad de su tiempo en estos lugares (90%), puesto que sería su hogar de residencia.
  • La calidad del ambiente en las residencias estará viciado por un mayor número de virus debido a que sus ocupantes suelen padecer distintas sintomatologías.
  • En las residencias se conservan alimentos y diferentes tipos de fármacos o medicamentos para atender a las personas mayores, por lo que, estos productos necesitan que la calidad del aire en las residencias sea óptimo.
  • Imprescindible el uso de instalaciones de climatización en las residencias para buscar el confort térmico de los usuarios y renovar el aire interior. En invierno es necesario atemperar el aire interior para que no se produzcan corrientes frías que puedan afectar a la salud de las personas mayores. En verano ocurrirá lo contrario y se utilizaran sistemas de aire acondicionado que eviten la aparición de sofocos o calor en los ocupantes.
  • Tan importante es la utilización de sistemas de climatización en las residencias como su limpieza y mantenimiento: lubricación de mecanismos, revisión, cambio de filtros, etc.
  • Limpieza y desinfección diaria del edificio para mantener la calidad del ambiente interior en las residencias, pues cada día conviven distintos grupos de personas. En las habitaciones de residentes, en las áreas de recepción y en los pasillos habrá que realizar una limpieza profunda o incluso desinfectar varias veces al día para mejorar la seguridad de los huéspedes y visitantes.

 

Consecuencias de la mala calidad del aire en las residencias

La Organización Mundial de la Salud alertó que la contaminación atmosférica (aire exterior) mata a unos siete millones de personas cada año. En espacios interiores, los niveles de contaminación pueden llegar a ser entre 10 y 100 veces más elevados que en las concentraciones exteriores. Y la exposición de las personas (siendo más vulnerables los ancianos) a una mala calidad de los ambientes en las residencias puede provocar numerosos problemas de salud:

  • Vías respiratorias: Sequedad, picor/escozor, congestión nasal, estornudos, dolor de garganta.
  • Pulmones: Opresión torácica, sensación de ahogo, tos seca y bronquitis.
  • Piel: Enrojecimiento, sequedad, picor generalizado.
  • Malestar general: Cefalea, debilidad, somnolencia/letargo, dificultad para concentrarse, irritabilidad, ansiedad, náuseas y mareo.
  • Enfermedades: Neumonitis por hipersensibilidad, fiebre por humidificaciones, asma, rinitis, dermatitis.
  • Infecciones: legionelosis, fiebre Pontiac, tuberculosis, resfriado común, gripe.