Calidad del aire interior en las oficinasSon muchas las horas que los trabajadores pasan en los centros de negocio. Cuando la calidad del ambiente en las oficinas no es el apropiado el rendimiento laboral se resiente, porque influyen en factores que determinan el bienestar.

El Reglamento de las Instalaciones Térmicas (RITE) propone el cumplimiento de determinadas categorías para llegar al nivel óptimo de calidad del aire en los edificios. En el caso de las oficinas, la categoría que afecta es el IDA2.

Cuando la calidad del aire en oficinas es inadecuado pueden originarse problemas de salud y, por tanto, una merma del bienestar y rendimiento de los ocupantes. En ocasiones, es motivo del absentismo en el trabajo, disminución de la productividad, bajas laborables, entre otras.

Qué propicia la mala calidad del aire en oficinas

La mala calidad de los ambientes en oficinas es generada, principalmente, por la presencia de los siguientes factores:

  • Desinfectantes.
  • Insecticidas.
  • Productos de limpieza.
  • Olores.
  • Contaminantes químicos como es el ozono, compuestos orgánicos, radón, dióxido de carbono, amianto, monóxido de carbón, etc. merman la correcta calidad de aire en oficinas.
  • Materiales de las impresoras, de las fotocopiadoras y de los faxes.
  • Ruidos.
  • Mala iluminación.
  • Otros factores relacionados con la calidad de los ambientes en la oficinas.

Los expertos en CAI de ACTUALIA determinan las causas exactas del problema de una mala calidad en el ambiente de oficinas con el fin de emprender una estrategia personalizada para minimizar el problema. Los profesionales recomiendan:

  • Renovar continuamente el aire viciado por aire limpio.
  • Comprobar la eficacia del sistema de ventilación.
  • Obtener la misma presión de aire en todos los lugares para evitar el movimiento de los contaminantes.
  • Adaptar la iluminación, según sea la actividad que se realiza en distintos espacios y siempre que sea posible utilizar iluminación natural.
  • Reducir el ruido, adaptando unas estancias propias a los equipos de impresión, fotocopiadoras e incluso, los faxes.
  • Evitar el uso de insecticidas, productos de limpieza y plaguicidas en la mayor medida. En el caso de no es posible, utilizar los menos perjudiciales para la salud y la calidad del aire de las oficinas
  • Realizar limpiezas generales cuando no estén los trabajadores en el edificio.
  • Evitar las humedades porque provocan moho.
  • Evitar decorar con cierto mobiliario y materiales de decoración como moquetas o telas.
  • Utilizar materiales de oficinas que sean inocuos para los trabajadores y que no afecten a la calidad ambiente oficina.
  • Aislar las máquinas generadoras.
  • Las tomas de aire exterior evitar que estén cerca de las salidas de garajes y, tampoco, cerca de las salidas de aire viciado ni torres de refrigeración.
  • La temperatura de la climatización de las oficinas debe ser adecuado para cada espacio y para la cantidad de personas que ocupen dicho espacio.
  • Las salidas de aire de las salas para las impresoras, las fotocopiadoras y faxes que den al exterior.
  • Mantenimiento, limpieza e inspección periódica del sistema de climatización de las oficinas, y ventilación y comprobación de su funcionamiento y eficacia.