Calidad del Aire Interior en las aulas de ColegiosLa calidad del aire interior de las escuelas debe alcanzar los niveles óptimos que dicta el Ministerio de Sanidad, pues de no ser así se incumple la legislación y afecta al confort de los niños, que pasan muchas horas diarias en el interior de las aulas.

Los pupilos son muy vulnerables a los agentes contaminantes que se propagan por el aire, es por ello, que les afectan más las enfermedades infecciosas, pulmonares, alergias o cefaleas que el resto de la población. Consecuentemente, descienden su salubridad y rendimiento escolar.

Además de tener un sistema inmunológico más vulnerable que la sociedad en general, los niños respiran casi el doble de aire que los adultos, por lo que expulsan más cantidad de CO2. Este hecho y la actividad física que realizan dentro del edificio provoca un aumento de los niveles de partículas y contaminantes en el ambiente, contribuyendo a empeorar la calidad del ambiente del colegio. Por tanto, es muy importante poner en práctica las estrategias definidas por profesionales de la calidad del ambiente interior en las escuelas, como ACTUALIA, consiguiendo purificar el aire que albergan los edificios.

Otra medida para mejorar la calidad de los ambientes en las escuelas y colegios es evitar la elevada concentración de partículas en la atmósfera, consecuencia, en gran parte, por la cantidad de personas que circulan por los colegios cada día. Por ello, se tendrían que aumentar las renovaciones de aire por hora permitiendo la entrada de aire limpio. La ventilación y circulación de aire son imprescindibles para conseguir una buena calidad del aire en los colegios.

Cuando se produce una ineficiente distribución de temperatura y humedad, afecta a la calidad de los ambientes de los colegios, provocando resfriados, fiebre y estornudos, a los niños y al personal del colegio. Las mismas consecuencias suceden con un sistema de climatización en las escuelas inadecuado, pues corrientes de aire excesivas.  El hecho, se debe evitar ajustando la temperatura del sistema de climatización de los colegios a cada estancia.  Los consultores de calidad de ambientes interiores de ACTUALIA trabajan con varias escuelas por lo que son expertos en la consecución de los niveles óptimos de calidad de aire que requieren los niños e inspectores de Sanidad.

Una mala utilización de la calefacción, donde se aplican altas temperaturas a pesar de las horas de sol que calientan el aula, provoca sobrecalentamiento. Sin embargo, hay casos en los que a las zonas con sombra se le aplica una temperatura de calefacción que resulta demasiado baja. Repartiendo correctamente la temperatura se consigue mejorar el  confort térmico, es decir, la calidad del aire en los colegios, además de aportar un ahorro energético.

La construcción del edificio debe orientarse hacia la búsqueda de las máximas horas de sol, con el fin aprovechar la luz natural y la energía que emana del sol. Así se consigue un ahorro energético importante y se evitan los deslumbramientos dentro de las aulas que provocan daños oculares, la  distracción y la desconcentración de los niños o sombras que evitan la visión, lo cual aporta confort y calidad del ambiente de las escuelas.

Otro factor importante es el diseño interior de las edificaciones. Los consultores de calidad del ambiente interior recomiendan a los colegios no utilizar materiales que provoque alergias, como moquetas o alfombras, pues albergan ácaros que desencadenan enfermedades, generalmente relacionadas con el sistema respiratorio. Desde ACTUALIA, siempre se recomienda realizar varias limpiezas al día utilizando productos respetuosos con el ambiente y sin agentes nocivos para la salud; de este modo se evita la producción de contaminantes y su traslado de una estancia a otra.

Inspecciones comprobarán que existe una buena calidad del ambiente de los colegios y escuelas, tal y como dicta el Reglamento de las Instalaciones Térmicas en los edificios (RITE). Los profesionales de ACTUALIA son consultores de calidad del aire interior y trabajan con diversas escuelas por lo que asesoran cómo deben realizarse las buenas prácticas e imparten las medidas en el caso de no llegar a los mínimos exigidos por la legislación.