Calidad del Aire en los centros deportivos y ginmasiosLos centros deportivos y los gimnasios son lugares en los que la calidad del aire se ve afectada negativamente debido a la propia actividad que se desarrolla en ellos (cardio, musculación, gimnasia). Según el Reglamento de las Instalaciones Térmicas (RITE), en los centros deportivos la calidad del aire pertenece a la categoría IDA3, que supone una calidad media, exceptuando de esta clasificación los espacios con piscina, los cuales se encuadran en la categoría IDA2 (buena calidad).

En todos estos lugares, las personas realizan actividades físicas intensas que producen malos olores y la sensación de un ambiente cargado. Uno de los últimos estudios, publicado en 2014 por científicos de la Universidad de Lisboa (Portugal) y de la Technical University Deft, determinó que la presencia de contaminantes típicos de ambientes cerrados como monóxido de carbono, dióxido de carbono, ozono, partículas en suspensión (polvo, químicos relacionados con las moquetas…), productos de limpieza, mobiliario, pintura, ambientadores, se encuentran en los centros deportivos en unas proporciones que superan los estándares recomendables sobre la calidad del aire en un espacio cerrado. También, la investigación alertó de la elevada cantidad de polvo formaldehído concentrada en estos espacios.

Los expertos subrayan el peligro existente en la calidad del aire presente en los centros deportivos debido a que, cuando realizamos ejercicio, respiramos incluso más hondo, y por tanto, las sustancias entran más profundamente en los pulmones en relación a los momentos en los que nos encontramos en reposo.

 

Fuentes contaminantes en los centros deportivos

En los centros deportivos la calidad del ambiente puede generar, por tanto, numerosos contaminantes que afectan a la salud de las personas:

  • CO2 (Dióxido de carbono): En las horas de mayor actividad en los gimnasios puede producirse un exceso de los niveles de CO2 (de 800 a 1.200 ppm) provocando que muchas personas comiencen a experimentar incomodidad, dolor de cabeza, problemas respiratorios y diferentes síntomas propios de un “ambiente cargado”. Los efectos más graves pueden producirse a partir de los 5.000 ppm, donde pueden producirse incluso desvanecimientos.
  • CO (Monóxido de carbono): En los centros deportivos se utilizan numerosos sistemas de ventilación (calefacción o aire acondicionado). Una mala regulación del mismo puede ocasionar una sensación de falta de aire, náuseas y mareos.
  • Polvo formaldehído: En concentraciones de 0.5 ppm a 1.0 ppm, el formaldehído puede provocar irritación de ojos, nariz y garganta en la mayoría de la gente. En concentraciones por encima de 1.0 ppm puede producirse una incomodidad extrema. También, esta sustancia está relacionada con problemas respiratorios como el asma.
  • Carga térmica: Los gimnasios albergan una cantidad considerable de personas que ejercitan su cuerpo en distintas fases, y esto sumado a la iluminación continua, genera una gran cantidad de carga térmica que afecta a la salud de los deportistas (problemas respiratorios, deshidratación).
  • Carga electrostática: la gran cantidad de máquinas eléctricas para la realización de ejercicio genera carga electrostática lo que crea un ambiente enrarecido y los deportistas podrían tener calambres.
  • Bacterias: los vestuarios, las duchas y baños en los centros deportivos son fuentes que generan y absorben multitud de bacterias, hongos (principalmente en las zonas húmedas), microbios y contaminantes procedentes del exterior produciéndose un rápido contagio de los mismos en las personas. Además, las salas deportivas acumulan gran cantidad de bacterias en suspensión por la masificación de las personas que las ocupan.

 

Recomendaciones para la calidad del aire en los centros deportivos

Los expertos en CAI de ACTUALIA pueden ayudar a mejorar la calidad del aire en los centros deportivos para contribuir al confort de las personas que quieren realizar deporte y cuidar su salud sin que la contaminación del aire les perjudique. Los profesionales ofrecen las siguientes recomendaciones:

  • Distribuir en espacios diferentes cada actividad deportiva con una climatización adecuada (piscinas, sauna, clase de aerobic). Las actividades más críticas son el bikeindoor (spining) y las relacionadas con el ejercicio cardiovascular, por lo que necesitaran un sistema de ventilación más eficaz.
  • Desinfección y limpieza: La utilización de la misma maquinaria, tatamis, vestuarios y baños provoca que se tenga un contacto directo de pies y otras zonas del cuerpo, por lo que es necesario una desinfección diaria de estos instrumentos teniendo en cuenta una correcta utilización de productos de limpieza, que no dañen ni perjudiquen la salud de las personas.
  • Utilización de ozono: La utilización correcta del ozono puede ayudar a eliminar los microorganismos transformando el aire viciado de un gimnasio en aire puro, característico de los espacios abiertos. Las propiedades del Ozono (O3) obtenidas a partir del oxígeno (O2) existente, al reaccionar con las sustancias orgánicas y alterar sus estructuras, provoca que los microorganismos que se encuentran en el aire sean eliminados.
  • Renovación del aire: los expertos recomiendan una buena ventilación y renovación del aire en las instalaciones para evitar la concentración de contaminantes (CO2, CO, partículas en suspensión).